Opinión

Paraísos fiscales offshore: entre la legalidad y la ilegalidad

La filtración de los Papeles del Paraíso plantea muchas preguntas, pero ¿son cuestiones de ética o cuestiones legales?

Los Papeles del Paraíso arrojan una luz sobre la vida fiscal de políticos y algunas de las personas más ricas del mundo. Pero parece que por ahora la mayoría de las interrogantes planteadas son más éticas que legales.

Primero fueron los Papeles de Panamá, ahora son los “Papeles del Paraíso”. La puerta del exótico pero sombrío mundo de la contabilidad offshore ha sido ampliamente abierta, donde las compañías sirven a algunos de los clientes más ricos y poderosos del mundo a corta distancia de martinis, puertos deportivos y embarcaciones de placer.

La enorme filtración de los Papeles del Paraíso, los cuales detallan algunos de los métodos de elusión fiscal offshore usados por millonarios y algunas de las compañías e individuos más poderosos del mundo, refleja la filtración de los Papeles de Panamá de abril de 2016.

Justo como esa filtración dramática de datos, la historia de los Papeles del Paraíso dominará la agenda de noticias por semanas y meses y traerá vergüenza y un intenso escrutinio a personas y compañías acostumbradas desde hace tiempo a mantener problemáticos secretos muy lejos del centro de atención.

Pero, ¿cuánto de lo que será revelado, a pesar de lo alarmante que sea, es en realidad ilegal? ¿Serán las preguntas predominantes que surjan más éticas y morales que estrictamente legales o de probidad regulatoria?

¿Es la ley estúpida?

Los Papeles de Panamá crearon un alboroto por todos lados. Las implicaciones fueron extendidas y están todavía desarrollándose. Sin embargo, como el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló: “No hay duda de que el problema de la evasión fiscal global es generalmente un problema enorme. El problema es que muchas de estas cosas son legales, no ilegales”.

Ahí está el problema: mucho de lo que se ha revelado y será revelado es ante los ojos de muchos desagradable y quizás incluso inmoral y poco ético. ¿Pero es ilegal? En la mayoría de los casos, no.

Considere, por ejemplo, lo que ha sido publicado hasta ahora. Sí, cerca de 10 millones de libras esterlinas (13 millones de dólares) de la reina Isabel II han sido invertidos en compañías en las Islas Caimán y las Bermudas, pero hasta ahora no hay indicios de que se haya violado la ley. Asimismo, la revelación de que Stephen Bronfman –un cercano asesor legal del primer ministro canadiense, Justin Trudeau– ayudó a mover millones de dólares a cuentas y fondos offshore es una cuestión de ética más que nada.

Un estudiante de economía de secundaria aprenderá que la elusión fiscal es legal mientras que la evasión fiscal es ilegal y esa es la línea que compañías de servicio corporativo offshore, como Appleby y Mossack Fonseca (en el centro de los Papeles del Paraíso y los Papeles de Panamá, respectivamente) han aprendido a hilar de manera tan experta en las últimas décadas.

Los Papeles del Paraíso revelan no solo a aquellos que esconden riquezas, sino también la miríada de formas cada vez más complejas en las que se eluden impuestos y se oculta la riqueza en los paraísos fiscales en el extranjero.

Muchos de los métodos de “inversión” usados en el exterior son vertiginosamente complejos y laberínticos, desde métodos diseñados para ayudar a un individuo a eludir el pago de impuestos de un jet privado o un super yate, a estructuras corporativas de numerosas dimensiones, dirigidas a obtener justo la cantidad correcta de riqueza en el fondo correcto en el momento correcto.

El tipo equivocado de cliente

Pero, ¿por cuánto tiempo más puede lo que ha sucedido seguir siendo legal? La tormenta que rodeó la filtración de Panamá y que inevitablemente envolverá la filtración de los Papeles del Paraíso significa que los políticos estarán bajo una creciente presión para regular lo que se está convirtiendo en un área cada vez más problemática. Sin embargo, queda todavía por ver si se tomará alguna acción efectiva.

Hay miles de problemas legales y éticos que, más allá de los asuntos de tributación estrictamente literales, surgen como resultado de la cultura sombría inherente a muchos esquemas y estructuras de elusión fiscal.

Como lo dice el artículo principal que acompaña la publicación de datos del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación: “Si bien tener una entidad offshore es a menudo legal, el secreto incorporado que tiene atrae el lavado de dinero, a narcotraficantes, cleptócratas y otros que quieren operar en las sombras. Las compañías offshore, las cuales a menudo son fachadas sin empleados u oficina, también se usan en estructuras complejas de evasión de impuestos que drenan miles de millones desde los tesoros nacionales”.

Luego están los problemas éticos y morales antes mencionados que surgen cuando figuras poderosas -particularmente políticos o personas influyentes en el mundo político- son vistas moviendo a menudo cantidades obscenas de riqueza fuera del alcance de sus propios tesoros públicos, mientras que supuestamente les piden a otros que actúen en beneficio del interés nacional.

La filtración de los Papeles de Panamá llevó a más de 300 economistas a escribir una carta a los líderes mundiales en la que urgen a hacer un cambio en la política tributaria global. “La existencia de paraísos fiscales no se suma a la riqueza o el bienestar global, no sirven a un propósito económico útil”, escribieron.

Otro ángulo es la incómoda proximidad que revelan los vínculos entre las empresas offshore y muchos regímenes extranjeros no muy respetables. Uno de los clientes de Appleby, por ejemplo, fue Glencore, una compañía que aseguró los derechos de minería en la altamente corrupta República Democrática del Congo, pero sobre lo que Appleby no ha comentado específicamente.

¿Un cambio en el que podemos creer?

La filtración de los Papeles de Panamá provocó muchas cejas fruncidas y muchos apretones de manos problemáticos por parte de los políticos, desde Barack Obama hasta David Cameron; y la filtración de los Papeles del Paraíso ya ha hecho estallar a varios políticos en todo el mundo. El discurso que dice “hay que hacer algo” probablemente continúe.

Sin embargo, la realidad es que mientras mucho de lo que se revela a través de la filtración de datos es ética, moral y políticamente comprometedor, hasta ahora no se ha revelado algo que sea ilegal. Los paraísos fiscales offshore son una parte aceptada de la vida y el solo hecho de su continua existencia de décadas es una prueba de ello.

Los Papeles del Paraíso, al igual que los Papeles de Panamá antes que ellos, probablemente harán que mucha gente rica y poderosa se sienta un poco más que incómoda en las próximas semanas y meses. Todavía queda por ver si irá más allá y hasta los tribunales.

Autor: Arthur Sullivan (RRR/VT)

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