Opinión

La Necesidad. El negocio de los gobiernos latinoamericanos

Todos estamos conscientes de la corrupción en nuestros países de América Latina y cómo esta succiona, tal como una sanguijuela la esperanza de sus pueblos, pero creo que la posibilidad de afectar ese negociado está más cerca de lo que pensamos.

Cada gobierno que pasa nos roba miles de millones de dólares distribuidos en diferentes proporciones, entre los que gobiernan, sus familias, sus amigos, sus copartidarios y uno que otro negocio privado al que le toca indirectamente parte del pastel.


El movimiento comercial es importante para la economía de país, el desarrollo de estructuras, los apoyos sociales, la recaudación de impuestos, etc., siempre y cuando los organismos que presten esos servicios, se lo ganen de manera competitiva y no por “palanca”.

Hasta aquí probablemente todos estemos de acuerdo y estén pensando, no hay nada que no sepa en este escrito. El asunto es que sabemos muchas cosas, pero creo la cotidianidad de las actividades diarias nos hace olvidar el poder que tenemos en nuestras manos. (El poder decidir a quién darle el dinero que tanto nos cuesta) y cómo influye esto en la corrupción.

El principal combustible de la corrupción es (EL DINERO) y todos sabemos cómo esto afecta el desarrollo de una nación, pero hablaré de ello en otra redacción. Ahora nos centraremos en cómo podemos ayudar a mitigar un poco esa corriente de dinero.

Al igual que la base del comercio mundial, la corrupción necesita de un factor determinante (LA NECESIDAD), donde hay necesidad hay altas posibilidades de manejar proyectos de sumas cuantiosas de dinero y por ende cederle ese negocio a un conocido, crear sobrecostos, hacer una y otra adenda, entre muchas otras formas de beneficiarse con una transacción de grandes magnitudes. Aquí entran todos los desarrollos sociales (carreteras, escuelas, hospitales, casas, subsidios, etc.) y no digo que la ayuda social sea innecesaria porque crecí con muchísimas limitantes económicas y sé lo desesperante que es, pero desmenucemos un poco el asunto.

La parte medular de esta redacción. ¿Es la necesidad una reacción aislada del comportamiento poblacional o es indirectamente alimentada por los gobiernos?
Veamos un ejemplo clásico en Panamá que lleva décadas sin resolverse y que afecta directa e indirectamente a todo el país. La población que vive en los campos; Darién, Veraguas, Coclé, Los Santos, Herrera, Comarcas, Chiriquí y Bocas del Toro, que normalmente su única fuente de ingresos económicos viene de la agricultura.

Haré una pausa para aclarar que ciertamente existen necesidades básicas como la alimentación, agua potable, vestido, un hogar, educación, transporte. A estas necesidades las llamaré (Las necesidades del presente). Son las necesidades que nos pueden causar mucho dolor y nos motivarán a hacer lo que sea y aceptar cualquier cosa por aliviarlas. El que ha pasado años comiendo solo verdura cocida sin acompañantes, tomando agua de un pozo, vistiendo la misma ropa, viviendo casi bajo la lluvia y caminando horas para ir a una escuela o llegar a una calle principal, comprenderá.

Justamente esas son las necesidades que los gobiernos utilizan para hacer campaña y darle una esperanza presente y superflua a la población de estas áreas, pero ¿qué es lo que realmente necesita esta población? Necesitan que atiendan sus (necesidades futuras) y ¿cuáles son estas? Una asistencia integral de desarrollo para el área que les genera ingreso, en otras palabras, políticas que ayuden a mejorar la productividad del agro, que garanticen un mercado estable, que les permita escalar para ser autosuficientes, escuelas preparas para atender los temas sectoriales, la incorporación de tecnología aplicada, acuerdos comerciales que garanticen realmente un beneficio a este sector.

Pero ¿Qué es lo que hacen los gobiernos?, promueven los monopolios, permiten las importaciones descontroladas, realizan acuerdos comerciales con desventaja para nuestro país, de esta manera, la población del campo tendrá mayores limitantes para obtener ingresos económicos y por ende mantendrán dificultades para cubrir sus necesidades presentes, asegurándose el gobierno de tener un motivo de campaña en las próximas elecciones.

Seguramente puedes pensar por un segundo…, pero si yo no vivo en el campo, esto no me afecta a mí, espera un minuto y vuelve a pensarlo, todo el impuesto que te quita el gobierno, a través de lo que compras, en tu salario, el municipio, los incrementos en las viviendas, el costo de la vida en general. ¿Estás seguro que no te afecta?

A los que se preguntan ¿Cómo puedo hacer para frenar un poco la corriente de dinero hacia los monarcas que sólo quieren bienestar para ellos?, es bastante fácil, comienza por decidir, a quién le das cada dólar que gastas, busca opciones que estén directamente relacionadas a los productores del campo, compra en comercios que prefieran los productos de nuestro país a los importados, compra en supermercados que se abastezcan solo de producto nacional, procura no comprar a las marcas monopolistas, evita los comercios que pertenecen a los padrinos del gobierno.

Si logramos que la población del agro obtenga los ingresos necesarios para cubrir sus necesidades presentes, tendrán más fuerzas para enfocarse en sus necesidades futuras y por ende, el gobierno disminuirá su injerencia de manipulación, no habrá razón para tantos subsidios sociales y podríamos por qué no, comenzar un renacimiento auto sostenible y a largo plazo.

Por Marcelino Pitty.
Microempresario.

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