Las multinacionales de alimentación lo saben y toman posiciones
Puede convertirse a medio plazo en la bebida con un gran potencial de crecimiento, la marihuana ya es legal en varios estados de EEUU, también lo es en Canadá y Uruguay. Aún su mercado es pequeño, pero creciente y es muy posible que su legalización continúe en cascada, ya que Alemania, Argentina, Australia o Colombia ya han regulado su uso medicinal. Su consumo mundial va incrementándose y con un gran potencial de crecimiento.
Ejemplo de sus posibilidades de negocio es que una multinacional como Coca-Cola y algunas empresas más de alimentación, comiencen a tomar posiciones para incluirlos entre sus productos estrella por el gran consumo que se le augura.
Las informaciones que circulan en medios del sector de bebidas, afirman que la multinacional americana, estaría negociando con Aurora Cannabis, una de las tres principales productoras canadienses de marihuana, el desarrollo de una bebida gaseosa a partir del cannabis. Ésta bebida no contendría THC, su principio psicoactivo, pero sí su aroma y sabor. Existe la comercialización legal de productos similares en la mayor parte de países occidentales, pero con este producto sería un hito: nunca antes la industria agroalimentaria había puesto su mirada comercial en la marihuana.
El motivo por el que Coca-Cola ha mostrado su interés es obvio analizando los números de su mercado, el pasado 2017 su volumen de ventas alcanzó la nada desdeñable cifra de 9.000 millones de dólares. Solo en el estado de California, que legalizó su consumo recreativo el pasado año, su volumen de ventas fueron más de 2.000 millones de dólares. Las estimaciones de venta en un futuro cercano sobrepasan los 21.000 millones de dólares en 2021 hasta los más de 75.000 millones que se espera para 2030. A estas cifras hay que sumarles las posibles ventas de mercados que su consumo existe, pero es ilegal en los momentos actuales.
La tendencia es muy apetecible como nuevo nicho de mercado, ya que tiene un efecto directo en el consumo de otros productos recreativos y psicoactivos. El consumo de alcohol ha descendido entre 10-15% , en los estados donde el cannabis ya se comercializa legalmente. De forma paralela el consumo de bebidas gaseosas y azucaradas se ha desplomado en los últimos cinco años. Sus volúmenes han caído a mínimos históricos en EEUU, pero así y todo sus cifras son apabullantes , ya que están por encima de los 75.000 millones de dólares.
Con estos mimbres es poco probable que las grandes multinacionales den la espalda a la gran industria del mañana. Esto no significa que Coca-Cola o Pepsi, aparten un poco sus actuales fabricados, sino que lo unan a sus productos, ya que la diversificación es su mejor arma y teniendo en cuenta que las productoras de cannabis crecieron solo en los últimos meses un 35%, es razón suficiente para no perder de vista este mercado.
Canadá y Uruguay que lo legalizará en breve, serán los únicos estados donde el consumo es legal. Algo similar puede suceder en EEUU a gran escala a pesar de que algunos estados se muestren reticentes. Europa aún va por detrás, ya que la mayor parte de los países de la Unión Europea tienen legislaciones restrictivas y persiguen su consumo con la sola excepción de Portugal. El cannabis no está en su agenda política. En cambio en Latinoamérica, si y su uso medicinal está cada día más extendido.