Opinión

Emprendimiento, el futuro de Panamá

Son muchos los emprendedores que tienen esperanzas en este gobierno.

Que el emprendimiento en un mundo globalizado es una realidad que traspasa fronteras y que supone cada día una manera de innovar en la economía, y ser más competitivo es algo que nadie pone en duda. En un país en el que las pequeñas empresas son fundamentales para el desarrollo económico, puede suponer un espaldarazo para nuestra economía, y una fuente de nuevas profesiones para los que se incorporan al mundo laboral.


Son muchos los emprendedores que esperan de este nuevo ejecutivo, dirigido por “Nito” Cortizo, el apoyo  a ideas innovadoras que podrían atender a nichos de mercado sin explotar.

El emprendimiento se ha convertido en una moda empresarial, pero en determinados sectores ha supuesto una revolución y un mejor hacer para conseguir una economía más eficiente y colaborativa, además de la racionalización del gasto con el consiguiente ahorro económico y medioambiental.

El perfil del emprendedor de hoy

El perfil del emprendedor es un joven en muchos casos con un historial escolar normal, pero aficionado a las nuevas tecnologías.

Este perfil de emprendedor es el normal, con rasgos visionarios, que las nuevas tecnologías es algo más en su día a día y que su visión de los negocios es diferente, ya que saben detectar las necesidades de un colectivo y conocen la forma de crearla, para a continuación ofrecer la respuesta en forma de solución a esa necesidad creada.

Ejemplos de esta nueva economía, tenemos desde las plataformas de viajes compartidos a los buscadores de hoteles, vuelos baratos, comparadores de cualquier producto, plataformas de alquiler de vehículos con o sin conductor.

La innovación, complicada palabra sencilla de pronunciación, pero con falta de orientación para convertirla en motor de crecimiento, no solo para los que persigan una idea revolucionaria sino para todos aquellos que desean subirse a las nuevas actividades laborales que ofrecen.

Para paliar estas carencias y asesorar el emprendimiento como alternativa a los trabajos tradicionales, es necesario contar con puntos de orientación y seguimiento, con capacitación constante y ayuda durante los primeros pasos de la actividad laboral. Con estos puntos o centros que en países con visión de futuro ya llevan suficiente recorrido con éxitos empresariales, están apoyados por el estado o empresas privadas, que han descubierto que con una escasa inversión, pueden conseguir abrir fuentes alternativas a sus actividades empresariales, en muchos casos con un éxito inusitado.

La innovación de cualquier sector tradicional, es posible gracias a las herramientas con las que contamos en la actualidad, este emprendimiento no solo es de tipo empresarial sino humanitario y educativo, ya que las plataformas desde las que un docente puede continuar la formación de sus alumnos sin que éstos asistan físicamente a la clase ya es posible, o los escolares que por problemas de salud, ésta le impida su desplazamiento.

El emprendimiento es una realidad de futuro para nuestro país, nadie lo debe dudar, pero deber ser supervisado e impulsado por los gobiernos para traer mayor desarrollo y crecimiento económico. De seguro, Panamá podría convertirse en el Silicon Valley de Centroamérica, y por qué no, de toda América Latina.

Autor: Francisco Martínez.

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