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China reivindica la “cibersoberanía”

Los directores ejecutivos de empresas tecnológicas estadounidenses alaban el “papel pionero” de China en la utilización de datos de internet. Mientras tanto, Pekín impulsa la censura y el control de la red.

Quien piense que en China podrá utilizar el servicio de mensajería instantánea de WhatsApp para comunicarse con el extranjero, no verá sino defraudadas sus expectativas. Desde el pasado mes de septiembre no está disponible. Al igual que las páginas de Facebook, cuyo acceso libre en China no es posible desde hace tiempo. El buscador Google deshabilitó su servidor en China en 2010 porque no estaba de acuerdo con las normas de censura del país. Las búsquedas en Google quedan desviadas por Hong Kong. También YouTube está bloqueado.

A pesar de las duras restricciones para el uso de internet en China, Apple y Google enviaron a principios de esta semana a sus respectivos directores ejecutivos, Tim Cook y Sundar Pichai, a la ciudad china de Wuzhén, para participar en la llamada Conferencia Mundial sobre Internet. Los anfitriones chinos se ocuparon de que los invitados tuvieran acceso libre a la oferta occidental en la red. De otro modo, hubiera sido difícil que alguien hubiera dicho algo positivo sobre la política china sobre internet. Vaughan Smith, de Facebook, alabó “el papel pionero de China en cuestión de utilización de datos”. Por su parte, Tim Cook dijo que “el desarrollo y las ventajas de una economía digital de lo público es una visión compartida con Apple”. Una curiosa afirmación, después de que, al parecer, Apple retirara el pasado mes de julio a petición de las autoridades chinas una aplicación VPN del iOS-Store chino con la que se podían eludir los bloqueos en internet. Apple también se vio obligada a retirar la aplicación Skype de su oferta en el país. Un cuarto de las ganancias de esta compañía provienen de China, con sus casi 740 millones de usuarios de internet. Pero el volumen de negocio ha disminuido, por lo que Cook ha viajado a la nación asiática varias veces este año, con el fin de impulsar la colaboración necesaria con los socios locales en la cuestión de almacenamiento de datos.


Internet como territorio soberano del Estado

En lo concerniente a internet, China está separada del resto del mundo.  Las empresas chinas ofrecen servicios locales en lugar de las clásicas aplicaciones extranjeras. Facebook es Weibo, WhatsApp es WeiXin (WeChat), YouTube es YouKu y Google es Baidu. El aparato de censura estatal solo permite el ingreso de información controlada. Las noticias no deseadas tropiezan de inmediato con un cortafuegos que no solo filtra correos electrónicos, noticias y reportajes bajo determinadas palabras clave de búsqueda, sino que también es capaz de bloquear páginas web enteras, como la propia Deutsche Welle.

China reivindica el derecho a la soberanía estatal de internet, a su “cibersoberanía”, argumentando que la red tiene que ser “segura” tanto para los usuarios como los gobernantes. El presidente chino, Xi Jinping, presentó esta idea como requisito básico durante la conferencia de Wuzhén en 2015. “El principio de la igualdad soberana, reflejado en la Carta de las Naciones Unidas, también debe encontrar su aplicación en la red”, dijo Xi entonces. Los observadores vieron ahí el anuncio del “gran cortafuegos” en internet y de la contundencia de la ciberpolicía. “Criticamos que Xi Jingping utilice el concepto de ‘cibersoberanía’ como pretexto para justificar el control de su pueblo. La información en internet tendría que poder extenderse más y no ser censurada”, dice la organización Reporteros Sin Fronteras.

Control en nombre de la lucha contra el terrorismo y el fraude

El pasado mes de junio entró en vigor en China la ley sobre seguridad en internet, pensada para combatir las actividades terroristas en la red y el número creciente de fraudes. La medida permite un mayor control de los usuarios. De esta manera, no se pueden dejar comentarios en redes sociales hasta que la identidad sea verificada. Los operadores están obligados a hacer este trámite.

El anonimato no es posible en el internet chino. “Los últimos subterfugios quedaron eliminados tras la nueva ley, con el fin de reprimir las voces críticas”, reclama Reporteros Sin Fronteras. Al mismo tiempo que se controla duramente la libertad de expresión y el intercambio de información entre los ciudadanos, el Gobierno va tomando cada vez un control mayor del flujo de información. “Se pide a los trabajadores públicos que tomen parte en internet en los debates de formación de opinión. Otros participantes proceden de la rama juvenil del Partido Comunista chino y se reclutan de los círculos de ‘ciudadanos voluntarios’”, asegura un estudio de Freedom House. Todo esto adentra a Pekín en el terreno de la “cibersoberanía”. China acaba de pedir en Wuzhén la implantación de un “sistema global, multinacional, democrático y transparente para el control de internet”.

Autor/a: Ying Yang (MS/RRR).

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